
Actualmente surgieron nuevas técnicas de lecturas que prometen discos duros de mayor capacidad de almacenamiento.Se había llegado a un límite máximo de densidad de almacenamiento por disco, pero al parecer todo esto podría cambiar.
Por un lado un tipo de grabación magnética asistida térmicamente (TAR), que se basa en calentar una determinada área de superficie para escribirla, y que se enfría posteriormente una vez escritos los datos conservando los datos en sectores cercanos. Por otro una especie de grabación mediante patrones de bits (BPR), un método que escribe en una superficie de islas magnéticas litografiadas.
La combinación de estas dos técnicas da lugar a sectores de disco de 15 nanómetros de diámetro y unas velocidades de escritura de 250 Mb/s, logrando almacenar 1TB por pulgada. En definitiva, dos métodos que cuando se complementan parece que hacen la dupla perfecta, ya que uno soluciona los problemas del otro y viceversa consiguiendo densidades de grabación mucho más altas que las actuales.