Nos siguen llegando malas noticias, esta vez se trata de la grande en discos duros, Western Digital, quien se ve obligado a despedir a 2500 trabajadores y además, cerrar una planta de producción situada en Tailandia.
John Coyne, presidente del CEO de WD ha manifestado que en vista del aumento de competitividad de precios de Hitachi y Seagate, así como la última baja experimentada en ventas que en Diciembre cayeron de $2.15 billones a $1.8 billones, la compañía ha tomado la decisión de reestructurar la organización, lo que les obliga a rescindir contrato de un aproximado de 2500 empleados, así como cerrar su fábrica en Malasia.
Western Digital asegura que con estos recortes, podrán ahorrar alrededor de $150 millones en costos operativos anuales.
Una verdadera lástima, pero ante la crisis, muchas veces no quedan más soluciones.