En el tiempo de las pantallas táctiles, la compañía estadounidense presenta la ultraportátil Dell Mini 9, provista de esta polémica característica que parece haberse saltado el peldaño de la utilidad para considerarse imprescindible por los fabricantes.
Disponible ya en todo el mundo; el dispositivo viene en dos versiones: Ubuntu 8.04 y Windows XP. En ambos casos utiliza el procesador Intel Atom N270 a 1.6 GHz, pero en el resto de características, la versión para la plataforma de Microsoft es más poderosa (mayor tamaño de RAM y disco duro) además de contar con bluetooth 2.0 y una webcam integrada.
El precio bordea los 500 dólares, dependiendo en gran medida si se potencian o disminuyen las características del producto o si se incrementan los tiempos de garantía. Están disponibles discos duros de 4, 8 y 16 GB SSD y memoria RAM DDR2 de 512 MB y 1GB a 533 MHz. El color predeterminado de la Dell Mini 9 es negro, pero adicionándole algunos dólares se puede obtener uno blanco.
Un hecho destacable, es que Dell Mini 9 es una ultraportátil configurable (que hace posible la selección de ciertos componentes), pero lógicamente las opciones no son comparables con una portátil normal.
La crítica, sin embargo, apunta al escaso beneficio de su pantalla táctil y a la incomodidad de su uso. Al utilizar una conexión USB 1.1 ésta no es muy precisa, sin contar de que se trata de una ultraportátil y no de una TabletPC.