El gobierno brasileño acaba de anunciar la suspensión de la compra de OLPC, la razón es simple, la portátil inicialmente tenía un precio de 100 dólares, actualmente a casi cuadriplicado ese monto.
Este es un duro golpe a OLPC, considerando que Brasil era uno de los países que más OLPCs iba ha comprar, pero también 150 000 niños se verán perjudicados y se quedarían sin computador, al menos por ahora.
El gobierno izquierdista de Lula da Silva no planea dar marcha atrás con su decisión, a menos que, la garantía de los “computadores para niños” sea de 3 años y ciertamente la disminución del precio.
A pesar que el Ministerio de Cultura trató de negociar con los fabricantes, no llegaron a ningún acuerdo por razones de costos y la consiguiente frustración del proyecto.